Disfruta de la verdadera esencia de la cocina casera con nuestro seco de pollo. Una carne tan suave que se desprende del hueso, bañada en un juguito espeso, lleno de sazón y con el equilibrio perfecto de especias tradicionales. Servido con arroz calientito y un toque dulce de maduro, es la combinación perfecta para un almuerzo inolvidable.
Ingredientes (4 porciones)
4 presas de pollo (muslos o piernas)
2 tomates maduros picados en cuadrados pequeños
1 cebolla blanca picada en cuadrados pequeños
1 pimiento verde picado en cuadrados pequeños
1 cuchara de ajo en pasta
1 taza de caldo de pollo (si lo tuvieras disponible) o agua caliente
1 ramita de cilantro fresco picado
1 cucharada de achiote (para dar color)
Sal, pimienta y comino al gusto
Aceite para freír
Preparación
Sellar el pollo: en una olla con aceite, dorar las presas de pollo hasta que estén ligeramente crujientes. Retirar y reservar.
Hacer el refrito: en la misma olla, sofreír cebolla, ajo, pimiento y tomate con achiote.
Incorporar líquidos: añadir el caldo de pollo (si lo tuvieras disponible) si no coloca agua caliente.
Cocinar el pollo: devolver las presas a la olla, condimentar con sal, pimienta y comino. Tapar y cocinar a fuego medio por 30–40 minutos hasta que la carne esté suave y la salsa espesa.
Finalizar: agregar cilantro fresco picado antes de servir.
Acompañantes
Arroz blanco
Papas cocidas
Maduro frito
Ensalada fresca de lechuga aguacate.
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